Puertos de Libre Comercio, un nuevo experimento chino con dudosa proyección

2018-07-24
China impulsa iniciativa que busca ampliar las reformas económicas y aumentar la competitividad

En abril, el Consejo de Estado de China anunció un plan para establecer un Puerto de Libre Comercio (FTP) en Hainan para el año 2025. Las autoridades locales en Shenzhen también publicaron un documento que establece que se debe implementar un FTP para 2020. El objetivo en ambos es crear un entorno que responda a las necesidades del mercado, proporcione espacios para la experimentación y fortalezca la competitividad internacional. Pero hay razones para ser escéptico sobre el éxito de estos planes, señala un reporte de Mercator Institute for China Studies (Merics).

Durante muchos años, el gobierno chino ha utilizado zonas especialmente designadas para probar las reformas económicas en experimentos locales. Las políticas que resultaron exitosas se replicarían en todo el país. Los ejemplos más conocidos de este enfoque son las Zonas Económicas Especiales (ZEE) lanzadas en los años ochenta.

A fines de 2013, la administración lanzó una serie de "Zonas de Libre Comercio Piloto (PFTZ)" para permitir que "las fuerzas del mercado desempeñen un papel decisivo" en la economía china. Shanghái fue la primera PFTZ y en 2018 se contaban un total de 11.

PFTZ: Promesas incumplidas

Dos zonas experimentales han generado grandes expectativas entre los inversores extranjeros dado sus ambiciosos objetivos: la PFTZ de Shanghái que apunta a transformar la ciudad en un centro financiero mundial. En tanto, la PFTZ de Qianhai PFTZ, en Shenzhen, pretende convertirse en un centro para la industria de servicios modernos y desarrollar una cooperación más estrecha con Hong Kong.

Tal como lo hicieran las ZEE, las PFTZ ofrecen condiciones de comercio e inversión más liberales para las empresas extranjeras en una economía china todavía bastante cerrada. En Shanghái se puso sobre la mesa una flexibilización de los flujos financieros transfronterizos estrechamente controlados de China, así como la implementación del aclamado sistema legal de Hong Kong basado en la Ley Común de Qianhai.

Sin embargo, hasta ahora esta nueva ronda de experimentación no ha cumplido las expectativas de los inversores extranjeros. En una encuesta realizada por la Cámara de Comercio Europea (EUCC) en junio de 2016, el 83% de los encuestados afirmó que no se benefició de la reducción de listas negativas- que enumera los sectores fuera de alcance para los inversores extranjeros- en la PFTZ de Shanghái. Los controles de capital tampoco se flexibilizaron por completo.

Tampoco el intento de Qianhai PFTZ logró replicar exitosamente el ambiente favorable para los negocios de Hong Kong: Los experimentos diseñados para construir un sistema eficiente de estado de derecho inspirado en Common Law no han mostrado resultados todavía.

Como consecuencia, según el último estudio disponible de la EUCC, solo el 17% de los encuestados había establecido una presencia en una PFTZ para 2017.

Un experimento dentro de otro

El llamado del Presidente Xi Jinping a establecer Puertos de Libre Comercio (FTP) "con características chinas" durante el 19 Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh) se encontró con escepticismo en la comunidad empresarial internacional. Los puertos se crearán dentro de las PFTZ existentes, creando una nueva zona experimental dentro de otra.

Sin embargo, parece poco probable que un FTP chino pueda igualar el éxito de Hong Kong y Singapur, ya que ambos puertos se benefician de una combinación inteligente de dos tipos de reglamentaciones: en primer lugar, otorgan a las navieras globales regímenes fiscales y comerciales favorables. En segundo lugar, y quizás aún más importante, ofrecen servicios financieros y jurídicos bien integrados, proporcionando un ecosistema eficiente, abierto y gratuito para el comercio de sus clientes.

La barrera política 

El Gobierno Central de China se ha dado cuenta de que tiene que aflojar su control para inspirar intentos genuinos de reforma económica. Durante el 19 Congreso del PCCh en el otoño de 2017, el partido alentó a los funcionarios locales a realizar experimentos más audaces. Esto también se hizo explícito en las nuevas directrices para una mayor reforma dentro de las PFTZ seleccionadas, publicadas en mayo de 2018, que abogaban por una mayor liberalización del sector de servicios.

El 30 de junio de 2018, las autoridades chinas redujeron la cantidad de sectores prohibidos para inversión extranjera a 45 en comparación a las 95 anteriores.

Los esfuerzos de las autoridades chinas para profundizar las reformas son innegables, pero la cuestión de si se puede construir un mercado verdaderamente eficiente, abierto y libre dentro del sistema autoritario de China sigue abierta.

La institucionalización del gobierno corporativo basado en el estado de derecho sigue siendo una de las principales dificultades, ya que entra en conflicto con la posición del PCCh. La discriminación potencial y la ambigüedad de las políticas generan inseguridad entre las empresas extranjeras.

De este modo pareciera ser que fusionar el enfoque económico y político específico de China con las normas internacionales de comercio e inversión siguen siendo una propuesta imposible.

Por MundoMarítimo 

 

Share On: