LPG la naviera líder en el transporte a través de barcazas en la Hidrovía Paraguay-Paraná

2018-04-16
Su flota de 3.600 barcazas representa más del 90% de estas unidades que circulan en la vía fluvial

Actualmente la empresa paraguaya de transporte fluvial Líneas Panchita G (LPG) pueden trasladar 40.000 toneladas de productos, hecho que colocó a Paraguay en el podio de las flotas fluviales del mundo, informó El País.

La flota de LPG, en su mayoría barcazas sin autopropulsión empujadas por remolcadores, tienen una capacidad total de carga de 1,6 millones de toneladas, lo que la convierte en la empresa líder del sector en Paraguay.

Las naves de LPG surcan las aguas de la hidrovía Paraguay-Paraná, con un tramo de 3.442 kilómetros que nace en el puerto de Cáceres en el sur de Brasil, pasa por la frontera con Bolivia, atraviesa Paraguay y el noreste de Argentina y termina en Nueva Palmira (Uruguay). La mayor parte del recorrido, hasta el puerto agroexportador argentino de Rosario, y es utilizada para la salida de la soja paraguaya y boliviana, y para el mineral de hierro del sur de Brasil, que viajan en las barcazas hasta su descarga en los puertos fluviales-marítimos del extremo sur de la hidrovía en Argentina y Uruguay.

Con la demanda china de materias primas, el número de barcazas que surcan el río aumentó en la década del 2000, anotando un crecimiento significativo para la industria fluvial de Paraguay, país que ofrece la flota más atractiva, ya que su flota está compuesta por 3.600 barcazas que representan más del 90% de las barcazas de la extensa vía de navegación.

Crecimiento 

LPG a su actividad como armador, suma varias unidades de negocio con las que logró integrar verticalmente sus operaciones: un astillero, una empresa de logística terrestre y servicios de estiba, una firma dedicada al procesamiento y almacenaje de oleaginosas y un establecimiento de 30.000 hectáreas con 12.000 cabezas de ganado para exportación. En 2017, el grupo realizó operaciones por el valor de US$41 millones.

“Fueron eficientes y se sumaron al tren del crecimiento de las últimas décadas”, explica el presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay, Juan Carlos Muñoz. Agregando que “hoy LPG ofrece todas las modalidades de transporte y atiende todos los tipos de mercadería, con lo que se ha convertido en la empresa paraguaya más grande del sector”.

El tránsito de “bajada” en dirección al Río de la Plata, con las cargas de la producción minera y agroindustrial, es cuatro veces superior al de “subida”, dedicado en un 80% al traslado del combustible que demandan Paraguay y Bolivia, según datos del Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná.

Gracias a los contratos que mantiene con las mayores petroleras de esos países (la paraguaya Petropar y la estatal boliviana YPFB), LPG tiene un papel clave en el transporte de los combustibles río arriba, para el que dispone de 20 barcazas-tanque, con una capacidad de 3.000 metros cúbicos cada una.

La empresa opera tanto en el negocio de cargas líquidas y secas a granel, como en el de los contenedores, que son minoritarios en el río pero que permiten la exportación de carne paraguaya y la importación de diversos productos de consumo para el mercado interno del país.

Dentro de los bienes que arriban en contenedores, destacan la de productos tecnológicos (móviles, ordenadores, etc.), que entra a Paraguay con aranceles bajos y tiene un mercado importante en localidades fronterizas, donde los menores precios atraen la demanda argentina y brasileña.

De hecho, los bajos impuestos son uno de los ingredientes clave de la receta paraguaya para liderar el transporte fluvial de la zona. “Paraguay ofrece ventajas fiscales, tiene una mano de obra joven a coste razonable y sus gremios portuarios son menos conflictivos que los de los países vecinos. Varias firmas argentinas trasladaron su sede a Paraguay por los problemas con sus sindicatos”, explica el director de la consultora Naval Expert, Lucas Varela.

LPG ha invertido fuertemente en las últimas décadas en la industria naval paraguaya. Aguapé, su astillero ubicado en Asunción, fue el primero del país en construir remolcadores de alta potencia (6.000 caballos de fuerza) y barcazas Jumbo, con una capacidad de carga de 2.500 toneladas, muy superior a las tradicionales. Las naves fueron diseñadas para el transporte del mineral de hierro brasileño, pero la crisis de este mercado obligó a “LPG a dejar de utilizarlas o readaptarlas para el transporte de soja hasta que hace dos años ser reactivó la minería”, explica el director de la revista Paraguay Fluvial, Diego Florentín.

Por MundoMarítimo 

            

    

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